La mamá de Ale Romero narra sus experiencias en pandemia

0
81

Hidalgo Sport.- La atención, la preocupación y el apoyo de una madre de una deportista de alto rendimiento (seleccionada nacional) es tan desgastante o más que la protagonista, porque es más interno y más mental su desgaste.

Esto es lo que ha vivido Esperanza Bonilla Ruiz, mamá de la gladiadora hidalguense, Alejandra Romero Bonilla, quien de manera breve narró su experiencia en la pandemia, ante la necesidad de mantenerse activa.

“Para Ale, la pandemia fue difícil y no, ella empezó la pandemia con su hermana en Chetumal, se queda allá 6 meses, hizo entrenamiento en casa y todo fue encierro, le pegó fuerte”, comenta la mamá.

Después, regresó a Tulancingo y se pone a entrenar, porque se le dispara la prolactina, luego se va a Puebla un mes para empezar a estabilizarse, “cambia estrategia de entrenamiento, regresa otro mes a Tulancingo y aquí cierra el año, pero ya alistándose para regresar a Pensilvania, Estados Unidos”.

“Jane, su amiga de siempre, la invita a entrenar a Pensilvania, siempre han estado juntas, ella es la primera luchadora en clasificar a Juegos Olímpicos, es de Guadalajara, pero no la apoyaron en México y se va a Estados Unidos; Ale se va en agosto, se queda hasta diciembre”.

Entre lo que afrontó la mamá Esperanza, es el plan intenso de entrenamiento: “Se despierta a las 5 de la mañana, tiene pláticas con psicólogos, metodólogos, entrena, sale a correr, tiene clases de la escuela, tiene cinco comidas al día, hace entrenamiento en la tarde”.

Alegre, abierta en su diálogo, -presumiendo su origen regio-, Esperanza también comenta que Alejandra tiene un negocio de ropa deportiva llamada JAROVA en sociedad con Jane, en base a sus ahorros y financiamiento, y diseños exclusivos, que será un éxito en su momento, pero por el momento, la tienen que sufrir, aunque ya está penetrando.

Entre la charla que incluye la pandemia, espontáneamente comenta con orgullo un comedor gratuito que adaptó en su negocio (restaurant-comedero), donde se integraron otros vecinos y comerciantes para dar comida gratis hasta a 70 personas con mucha necesidad. Así es la familia Romero Bonilla, de Tulancingo, pero este es otro tema.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí