HISTORIA DE VIDA: SERGIO FERNANDO VIOLANTE VERGARA, “EL PIXI”

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Sergio Violante comparte con Hidalgo Sport su Historia de Vida (Foto: Roberto Ramírez)

PRIMERA PARTE

 

Por: Olga León Téllez

Su presencia nunca pasa desapercibida, posee fama y popularidad, los hidalguenses lo admiran, reconocen su talento y entrega. Héroe de mil batallas.

Pertenece a su pueblo, para muchos es el ídolo, el ejemplo, para otros el amigo, vecino, compañero o familiar, pero todos le profesan respeto y cariño.

Su nombre, Sergio Fernando Violante Vergara, quien éste día, junto con Hidalgo Sport comparte su magistral Historia de Vida.

Su singular y sutil sentido del humor dieron lustre a ésta deliciosa plática con El Pixi, sin formulismos ni poses, sólo con la esencia que lo define, destila pasión hacia su amado y maravilloso universo llamado FUTBOL.

LA BELLA AIROSA, SU CUNA

Nacer y crecer en la colonia Morelos de Pachuca, hace 60 años, significaba casi por necesidad, por deber y compromiso, salir a la banqueta, reunirse con los primos y vecinos para jugar por largas horas al futbol.

El “Pixi” con uno de sus ídolos, Diego Armando Maradona

Así transcurrió la infancia de Sergio, quien desde ese momento vislumbró que su motivo de vida giraba en torno a este deporte, agrado que fue reforzado cuando encontró una cancha cerca de casa, ¡El sitio ideal para dar rienda suelta a su pasión!.

PRIMER CONTACTO TUZO

Su ilusión se fortalece porque su mamá, Ana María de los Ángeles Vergara y su papá, lo llevaban a ver los partidos en aquel legendario y emblemático estadio “Revolución Mexicana”, sin antes ser recogebolas, como estrategia para estar cerca de sus ídolos.

Después sería su cómplice su tía Esperanza, su compañera, su inspiración y apoyo, juntos viajaban con el popular Enrique Ángeles, “El Frutas” (qepd) apoyando al equipo Pachuca a todas las plazas.

“Ella advirtió mi deseo de jugar, lo disfrutaba igual que yo, primero me inscribió en el Pentatlón Deportivo Militarizado donde adquirí un importante aprendizaje de disciplina, fundamental para mis aspiraciones como futbolista”, recuerda Sergio.

Así se convirtió en uno de los pocos pachuqueños consolidados en el Club Pachuca, primero como aficionado, balonero, jugador, auxiliar técnico, administrativo y admirador incondicional.

Sergio compartió vestidor con Torruco y otras estrellas Tuzas

MOSTRAR TALENTO

Desde su paso por el kínder Leopoldo Ruiz, y su instrucción primaria en la escuela Pedro María Anaya, Sergio demostró su calidad con el balón, a los 10 años de edad tuvo la fortuna (así lo define), de encontrar en su camino nada menos que a Miguel Rico.

El popular “Manita” lo invita a jugar con el equipo de El Hidalguense, y sin ser estudiante de ésta institución, defendió con decoro sus colores, mostró sus habilidades y definió su futuro como futbolista.

Disfrutó del sabor a campos llaneros, característicos de garra, fuerza, deseos de crecer, soñar y creer, recuerda los torneos organizados por Jesús Arellano (qepd), como la mejor oportunidad para trascender.

NACE EL PIXI

Durante su educación académica en el Cecyt número 15, ubicado a un costado del palacio de gobierno, y dada su rebeldía (pelo suelto y forma de vestir de la época) un compañero le puso el sobrenombre de El Pixi, alusiva a una marca de pelucas y pestañas que estaba de moda, mote que lo identifica hasta la fecha.

HUELLA EN EL TEC DE PACHUCA

Su indiscutible habilidad con el balón lo llevó al Tecnológico Regional de Pachuca con Renatto Ruffo, participó en diferentes torneos como los inter tecs a nivel nacional, deja un sello de entrega y calidad, y acude al Campeonato Nacional de Tercera División, en Poza Rica

Uno de sus primeros equipos fue la Universidad Veracruzana de Poza Rica

FUTBOL PROFESIONAL A LA VISTA

Con amplias referencias de su disciplina, en 1974, uno de sus grandiosos amigos en su andar, Fernando Sánchez Hernández, lo invita a un campo de pruebas a Gutiérrez Zamora.
Durante un año muestra su talento, pero rescata la convivencia, apoyo y lazos de amistad que hasta la fecha lo unen con la familia de Fernando, pero decide regresar a la Bella Airosa.

ACERCAMIENTO TUZO

Como auténtico pachuqueño, sueña con defender los colores de su amado equipo blanquiazul, acude a detección de talentos cuando el equipo jugaba en Segunda División, es visoreado por Cesáreo Acosta, pero no hay oportunidad.

SENDERO DE APRENDIZAJE

Sergio Violante nunca declina y alinea con los Frayles de Ciudad Sahagún en Tercera División, una etapa que aprecia como camino de crecimiento y aprendizaje que le dejó gratos recuerdos.

POR FIN EN SU TERRUÑO

Con 17 años de edad, “El Pixi” llega por fin al equipo de sus amores los Tuzos del Pachuca, cumple su anhelado sueño, con José “Che” Gómez como técnico, en ese entonces tiene el nombre de Garzas y es administrado por la Universidad Autónoma de Hidalgo, al frente de Gerardo Sosa.

Se ganó a pulso la titularidad, debuta de cambio en León, muestra disciplina y perseverancia, tiene sed de triunfo y aprende todos los secretos que deben enfrentarse en la cancha (los buenos y los malos) y refuerza su carácter.

Adquiere maduración y experiencia durante ocho años, los dos primeros como Garza, y los restantes ya Tuzo.

 

Sergio en una de sus épocas de gloria con los Tuzos

De esos instantes recuerda con cariño a entrañables compañeros como Anselmo Trejo, Fernando Sánchez, Fany Pérez, Jorge Salazar (qepd), Memo Ruiz, entre otros, con quienes compartió gratas experiencias y anécdotas.

Sergio rescata con nostalgia que fue en esa época cuando compró su primer carro.
“ Fué un vochito que me costó dos mil pesos, suspira y exclama; ¡Aún no estaba metalizado el futbol, épocas maravillosas, había una comunión entre jugadores, cuerpo técnico y aficionados”, recuerda, suspira y sonríe.

NUEVA ERA TUZA

Con el equipo Pachuca administrado por el Gobierno del Estado, llega como presidente Felipe Baril, trae jugadores de Cruz Azul y a Roberto Escalante como director técnico, ahí es donde Sergio se gana la titularidad e inicia una nueva era Tuza.

Nace la Casa Club, aparece Carlos Herrera, inicia una evolución general para la institución, con Sergio defendiendo la playera blanquiazul se juegan dos memorables finales, contra Cobras de Querétaro e Irapuato, con José Moncebaes y Luis Alvarado, respectivamente en la batuta, y que dejaron amargo sabor de boca.

EMIGRA A QUERÉTARO

Era el año de 1986 y es invitado por Luis Alvarado al conjunto de Gallos Blancos de Querétaro, junto con Torruco y Agustín Jiménez (qepd).

Después de dos años califican a la final contra Correcaminos, el partido definitivo sería en el Estadio Azteca.

De regreso a Querétaro, el equipo, junto con Sergio, vive una de sus experiencias más dramáticas, vuelca el autobús, pierden la vida tres de sus compañeros y Sergio decide regresar a Pachuca.

Sergio con sus pequeños seguidores Alonso y Diego (Foto: Roberto Ramírez)

DE VUELTA A CASA

 

 
Sergio “El Pixi” Violante comparte su Historia de Vida (Foto: Roberto Ramírez)

 

CONTINUARÁ……

 

 

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