Real Madrid ganó 3-1, pero sigue sin convencer

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Hidalgo Sport 1Hidalgo Sport. Agencias.- Ganó el Madrid de Casemiro en un partido funcionarial, de esos que salen con el brasileño como mediocentro. Pareció más el Madrid de Benítez que el de Zidane, pero en definitiva hizo lo que tenía que hacer en el que probablemente fue el partido más cómodo de su mandato fuera de casa. El Levante llegó a inquietar en un prometedor inicio pero se encontró con un Madrid más sólido de lo habitual, escudado por el brasileño y un gran Pepe que volvía a la titularidad, y solo encontró vías de entradas en los últimos minutos cuando el 14 había dejado paso al liviano Kovacic.

Con muchos cambios en el 11, comenzó el Madrid acarajado como suele hacer fuera de casa. Tanto que fue el Levante el que avisó primero y con mucho peligro, en un remate de Giuseppe Rossi que sacó espectacularmente Keylor Navas en dos tiempos. Tras el susto el Madrid se repuso y poco a poco comenzó a asentar la posesión y el dominio del encuentro pero la única vía que encontraba era la de un hiperactivo Lucas Vázquez.

Hiperactivo por realidad, no paró de encarar a Orban al que le costará olvidar su cara tras la noche de hoy, y aún más por comparación con jugadores como James que volvió a mostrar su peor cara. Fallón, indolente, pasivo… lo del colombiano no mejora. Pero bastaba con Lucas para acular al Levante, y de sus acciones llegó el 0-1. En la enésima bicicleta que le tiró, Orbán mordió el anzuelo y acabó cometiendo penalti, que transformaría Cristiano tras rozar Mariño para poner el 0-1 en el marcador.

Y otro que le iba a devolver la confianza a Zidane era Borja Mayoral. El canterano no había entrado demasiado en juego hasta que en el minuto 38 recibió un balón de Cristiano en la frontal, se dio la vuelta con mucha habilidad para sacar un derechazo que se topó con el poste derecho de Mariño y luego con su espalda para acabar en autogol del meta, aunque moral del canterano. El partido parecía sentenciado pero la fragilidad defensiva de los blancos salió al rescate del espectáculo. Un balón largo desde el centro de la zaga del Levante, sin aparente peligro, lo convirtió la defensa blanca tras encadenar varios despropósitos en un mano a mano entre Deyverson y Keylor que el delantero no perdonó. 1-2 y había partido.

La segunda parte no tuvo demasiada historia y la única incógnita parecía ser cuánto tardarían los blancos en matar el encuentro. Se alargó el misterio porque no lo hizo hasta el minuto 90, cuando otro gran balón de Lucas lo aprovechó Cristiano para asistir a Isco, que marcó mostrando un entusiasmo casi inexistente. Sentenció al fin el encuentro el equipo de Zidane ante un Levante que había encontrado un pequeño hueco en la frontal del área ante la ausencia del sustituido Casemiro. Pero entre Keylor y el desacierto de sus tiradores, la cosa no fue a mayores. Respiran los de Zizou, dormirán mal los de Rubi, a seis puntos de la salvación.

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